Cómo construir credibilidad en tu nuevo rol desde el primer día
¡Felicitaciones! Van a avanzar con vos. Empezás el lunes. ¿Y ahora qué?
Encontraste tu próximo desafío profesional. ¿Cómo vas a encarar los primeros tres meses? Además de enfocarte en los primeros proyectos, desafíos y responsabilidades que te toque asumir, te invitamos a aprovechar esta nueva oportunidad con proactividad.
Los primeros meses son fundamentales para entender cómo funciona la organización, quiénes son las personas clave, qué se valora, cómo se procesa la información y dónde podés generar valor. Y vos elegís cómo empezar: esperando a que te digan qué hacer o tomando un rol activo desde el día uno.
Aquí te comparto algunos buenos hábitos:
1. Definí tus propios objetivos
Además de los objetivos que te hayan sido definidos, preguntate: ¿Qué quiero lograr yo? Seteá objetivos bien concretos. Por ejemplo: Entender el negocio, dominar un determinado proceso, construir relaciones con áreas clave, identificar oportunidades de mejora o liderar una iniciativa transversal.
2. Ponete en modo esponja
Los primeros meses son para entender. Y entender también es una forma de demostrar. Hacé preguntas, observá cómo se hacen las cosas, entendé la cultura, aprendé el lenguaje de la organización. No solo las tareas que te asignen.
3. Construí relaciones
No esperes a que te vengan a buscar. Salí a golpear puertas.
Presentate y date a conocer, en tu equipo y más allá.
Aprovechá las “charlas de pasillo", después de una reunión, antes de una capacitación, esperando el ascensor.
Preguntá y preguntate: ¿A quién debería conocer?
Conectá con graduados UdeSA (o de tu universidad de grado o posgrado) que trabajan en la organización.
Participá en eventos internos y si hay algún evento o reunión a las que te gustaría asistir y no te invitaron, preguntá si podés sumarte. Nunca sabés qué conversaciones, proyectos u oportunidades pueden surgir.
Mapeá tu red. Identificá a tus principales stakeholders: quiénes esperan resultados de vos, quiénes influyen en tus proyectos y con quiénes necesitás construir confianza..
4. Presentate estratégicamente desde el día 1
Adaptá el elevator pitch que usaste para conseguir trabajo para presentarte a colegas. Quién sos, qué hacés, qué te interesa, cuál es tu rol, por qué te motiva trabajar ahí.
5. Aprendé el negocio desde una mirada 360
Muchas personas se limitan a conocer su puesto, pero entender toda la organización es un gran plus. ¿Cuáles son hoy las prioridades estratégicas de la organización? ¿Quiénes son sus clientes o usuarios? ¿Cómo puede contribuir tu rol a esos objetivos?
6. Pedí feedback desde el principio
No esperes a que te lo den. Si te felicitan por un gran trabajo o una buena presentación, ahondá: ¿Qué significa “gran trabajo”, o “buena presentación”? Y preguntá frecuentemente ¿Qué estoy haciendo bien? ¿Qué podría hacer distinto? ¿Qué debería aprender? ¿Hay algo que debería dejar de hacer?
Date autofeedback: Incorporá los “viernes de reflexión” a tu rutina, un ratito al final de la semana para preguntarte:
¿Qué aprendí?
¿Qué problema resolví?
¿Con quién conecté?
¿Qué puedo aprender la semana que viene?
7. Tomá notas
Anotá los nombres de las personas con quienes conversás, procesos que conociste, preguntas que te hacés e ideas que generaste. Registrá también oportunidades de mejora o preguntas que vayan apareciendo. Un cuadernito en modo analógico o notas en el celular son siempre una buena idea.
8. Seguí presente en LinkedIn, incluso ahora, cuando (creés que) no lo necesitás
No desaparezcas hasta tu próximo proceso de búsqueda. Porque cuando solo usás LinkedIn para buscar trabajo se nota y mucho. Seguí conectando y mostrándote. Compartí algo que aprendiste, comentá publicaciones, celebrá logros de otros. LinkedIn es siempre un lugar para “habitar”.
9. Agradecé
¿Quién te ayudó a conseguir trabajo? ¿Un profesor o colega que te compartió alguna idea? ¿Alguien que te refirió? ¿Un reclutador que te acompañó a lo largo del proceso? Un simple mensaje de agradecimiento no cuesta nada y dice mucho de vos. No esperes a tu próxima búsqueda laboral para volver a contactar.
Viví esos primeros tres meses en modo esponja. Te van a servir para entender dónde estás, construir vínculos, identificar dónde podés generar valor y empezar a construir credibilidad desde el día 1. Todo lo demás empieza a construirse desde ahí.
Laura Bidegain- Equipo Desarrollo Profesional
