Testimonios que inspiran: Conociendo a Caterina Walker
¿Qué te motivó a buscar una experiencia en el exterior durante la carrera?
Lo que más me motivó fue la posibilidad de aprender en un contexto diferente y poner en práctica las herramientas que adquirí durante la carrera. Sentía que la Licenciatura en Ciencias del Comportamiento me había dado una base muy sólida y quería descubrir cómo ese conocimiento podía aplicarse y enriquecerse en otros laboratorios y equipos de investigación.
Como la investigación en ciencias del comportamiento y neurociencias es un campo en constante crecimiento, también tenía mucha curiosidad por conocer qué estaban haciendo investigadores de otras partes del mundo, aprender nuevas metodologías y entender distintas formas de abordar las mismas preguntas científicas. Ese intercambio de conocimientos fue uno de los principales motores para buscar una experiencia en el exterior.
Además, esta experiencia representaba un desafío personal muy importante: viajar sola por primera vez, conocer una cultura diferente y salir de mi zona de confort. Sabía que todo eso, tanto en lo académico como en lo personal, iba a ayudarme a crecer y a construir una base más sólida para mi futuro profesional.
¿Cómo influyó tu paso por UdeSA en animarte a dar ese paso?
Mi paso por UdeSA fue fundamental. La universidad y el Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo y la Experiencia (LITERA) me dieron las herramientas y las oportunidades que hicieron posible que hoy esté viviendo esta experiencia. Fue en LITERA donde tuve mi primer contacto con la investigación y donde aprendí no solo metodologías y habilidades técnicas, sino también una forma de pensar la ciencia con curiosidad, compromiso y ganas de seguir aprendiendo. Ver el recorrido de quienes me rodean y cómo construyen sus carreras científicas me inspiró a buscar nuevos desafíos y a seguir formándome en otros contextos.
¿Cuál fue el mayor desafío al adaptarte a un nuevo entorno?
Tuve que familiarizarme con una nueva dinámica de trabajo, integrarme a un proyecto de investigación completamente nuevo y aprender metodologías y procedimientos distintos a los que conocía.
¿Qué habilidades sentís que desarrollaste más (técnicas o humanas)?
En lo técnico, aprendí a trabajar con medidas fisiológicas que eran nuevas para mí, como el procesamiento de muestras de saliva y sangre para el estudio de la melatonina, además de incorporar técnicas como la pupilometría y profundizar en el estudio del ciclo menstrual dentro de un proyecto de investigación.
En lo humano, crecí mucho en mi capacidad para adaptarme a un equipo nuevo, comunicar mis ideas con claridad y trabajar de manera colaborativa. Creo que esas habilidades son tan importantes como las técnicas para construir una carrera en investigación.
¿Qué le dirías a alguien que se anime a postularse a una experiencia diferente?
Les diría que se den la oportunidad de intentarlo, independientemente del resultado. Muchas veces creemos que necesitamos estar 100% preparados para tomar este tipo de decisiones, pero la realidad es que gran parte del aprendizaje ocurre durante el camino. Si uno no lo intenta, la respuesta ya está dada; en cambio, animarse a postular (aun sin estar listo) puede abrir puertas que uno nunca imaginó.
¿Cómo creés que esta experiencia va a impactar en tu desarrollo profesional?
Creo que esta experiencia va a tener un impacto muy importante en mi desarrollo profesional porque me está ayudando a conocer distintos entornos de investigación y a entender mejor qué tipo de proyectos y desafíos me motivan. Todavía me queda mucho por aprender, pero siento que esta experiencia me está dando una perspectiva mucho más amplia para pensar cómo quiero seguir construyendo mi carrera.
