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21 Abr 2026

Networking con cafecito

Networking con cafecito

En la era digital, de redes sociales y del mandato de construir una marca personal en línea, a veces subestimamos el poder de un cafecito. ¿Por qué en diminutivo? Porque habla de encuentros breves, cercanos, posibles. Espacios que se ajustan mejor a los tiempos que corren y que permiten aceptar o reprogramar con menor carga simbólica para ambas partes.

¿A quién podés invitar a tomar un cafecito? Frená un segundo y hacé una lista de dos o tres personas con las que te gustaría tener una mini conversación. Analizala: ¿de qué ámbitos son? ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con ellas? ¿Qué te gustaría preguntarles?

Ahora sí, te comparto un pequeño mapa de posibles cafecitos. Después, podés contrastarlo con tu lista para definir a quién vas a invitar la próxima semana:

Podés pensar en alguien de tu red que forme parte de un Directorio o del C-level,Invitarlo a tomar un café y conversar sobre su mirada del sector hoy: qué está viendo, qué le preocupa, qué escenarios imagina. Este tipo de intercambio te ayuda a entender dónde están los desafíos y cómo podrías sumar valor, tanto en tu rol actual como en el mercado laboral. Y siempre prestá atención para acompañar al otro también y buscá ¿cómo podrías vos sumar desde tu lugar a sus intereses y desafíos? 

También podés invitar a alguien con un perfil más junior —inquieto, curioso, brillante en lo suyo— y preguntarle sin filtros qué espera de un líder, qué desafíos enfrenta, qué valora en su trabajo, a quién admira y por qué. Es una gran oportunidad para ejercitar la escucha empática y encontrar pistas sobre cómo liderar mejor a las nuevas generaciones. Que no te lo cuenten los libros: que te lo cuenten los protagonistas.

Otra opción es armar una mesa con mirada 360°. ¿Qué proveedor, cliente, asesor, consultor o colega de otra industria podrías sentar en el mismo café? Presentalos, invitá a la conversación y facilitá el intercambio: escuchá, preguntá, equilibrá la dinámica y asegurate de que sea una experiencia valiosa y amena para todos. Un cafecito que construya puentes.

Recordá que el networking no se trata de “qué saco yo de este cafecito”, sino de pensar primero qué se lleva el otro y qué valor podés aportar. A veces, una buena pregunta, una conexión o una escucha atenta alcanzan para abrir nuevos caminos. Con otros, para otros, desde un interés genuino.

 

Nota: ¿Sabías que en ConectarUdeSA hay una sección de Networking? Entrá y descubrí cómo aprovecharla.





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